Puedes empezar poco a poco e ir aumentado en cantidad e intensidad, según como te vayas encontrando y los objetivos que quieras fijarte. Cuando tu cuerpo se acostumbre no podrás pasar un día sin entrenar, el cuerpo solo te lo pedirá y te apetecerá cada vez más acudir al gimnasio. De la misma manera este hábito aumentará tu salud y sobre todo tu felicidad, está demostrado que hacer deporte incrementa la serotonina de las personas y por consiguiente su felicidad.