Un par de tostadas de pan integral o de centeno, junto a una pieza de fruta y un lácteo desnatado puede ser una buena fórmula para empezar el día con energía. Puedes añadir al lácteo o zumo natural una cucharadita de germen de trigo o levadura de cerveza. Su contenido en algunas vitaminas favorecerá la obtención de energía.