Al margen de la buena noticia llega la mala: Si quieres que el cambio dure, hoy mismo no podrás cambiar para siempre, ni mañana ni pasado. ¡Pero hoy mismo puedes empezar a aprender, a entrenarte y a actuar! Un buen abogado no se saca la carrera de derecho en dos semanas, al igual que una persona que arrastra sobrepeso desde hace 15 años no puede desterrar todos sus hábitos, sus horarios y rutinas en dos semanas.