El primero de los accesorios es algo tan simple como una esterilla que colocaremos en el suelo de la habitación donde hagamos deporte. Nos sirve como superficie para todo, pues sobre ella podremos hacer desde estiramientos a ejercicios calisténicos —aquellos basados en el propio peso corporal— de una manera mucho más cómoda que en el duro y frío suelo.