Hacer que el tiempo vaya más despacio, enlentecerlo. Exactamente es lo que significa ganar agilidad, reaccionar de forma más rápida con los gestos apropiados para escaparte de algo o de alguien. Ser ágil significa aprovechar mejor el tiempo y moverte mejor que tu contrincante. Y esta capacidad es vital para toda disciplina deportiva. ¿Te gustaría entrenarla?