Ayuda, además, a mantener las reservas energéticas de los músculos y a que los impulsos nerviosos se trasmitan de forma adecuada. Esta vitamina sólo se encuentra en alimentos de origen animal: carnes, vísceras, pescados y mariscos, huevos, y, en menor medida, lácteos, algo de deben tener en cuenta aquellos que siguen una dieta vegetariana.