No obstante, si quieres averiguarlo por ti mismo, existe un método bastante fiable. Se trata de fijarse en el desgaste de las suelas de unas zapatillas viejas. Si destaca el desgaste de la zona interior de la suela, tu pisada es pronadora; si por el contrario este desgaste se manifiesta sobre todo en el exterior de la suela, tienes una pisada supinadora. La pisada neutra se detecta en un desgaste especial de la zona delantera y central del calzado.