Para su ejecución se usaban pelotas y demás utensilios como gomas, mancuernas poco pesadas… Muchos gimnasios lo incluyeron en sus ofertas y muchas personas entrenaron su cuerpo mediante esta técnica. Pero poco a poco las clases se fueron quedando vacías, pues al fin y al cabo ni era aerobic ni pilates y el efecto que se conseguía no era todo lo redondo que se prometía a priori. Por eso hoy el Body Vive es simplemente un recuerdo para muchas personas que lo probaron en su día. Otras muchas ya ni se acuerdan de que existió en su gimnasio.
El chaleco electroestimulador. Una moda pasajera