Otros productos que se pusieron de moda y que desaparecieron de la misma manera fueron la margarita abdominal que nos prometía un vientre plano solo con su uso diario. Las fajas térmicas reductoras que nos ayudaban a quemar grasa localizada en el abdomen… Al final todas ellas resultaron ser una forma de sacar dinero a aquellos que buscan resultados rápidos sin esfuerzo. Porque todo esto nos deja claro que los efectos del entrenamiento se ven con esfuerzo y constancia, nunca dejándonos llevar por modas pasajeras que nos prometen el oro y el moro.