Haced uno o dos descensos -hasta tres- de peso la mayor parte de las veces. Cuantas más bajadas hagáis, más difícil será recuperarse. Tres reducciones o más resultan adecuadas para músculos grandes como espalda y cuádriceps (que pueden soportar mayor volumen). Podéis, por ejemplo, hacer tres descensos para un ejercicio de piernas, dos o tres veces al mes.