- enfermedades metabólicas como diabetes
- enfermedades cardiovasculares
- enfermedades respiratorias
- problemas articulares (osteoartritis)
- trastornos ginecológicos en las mujeres
- infertilidad, trastornos de la esfera sexual (impotencia)
- predisposición al desarrollo de enfermedades del sistema digestivo
- trastornos del estado de ánimo (por ejemplo, depresión)
- cáncer