Además, el ángulo de visión es un poco más amplio en el Oculus. Lo que sí está claro es que, de momento, jugar con los dispositivos de realidad virtual conllevará un descenso de calidad con respecto a las pantallas convencionales. En lo que al sonido se refiere, Sony lleva delantera, ya que aunque ambos son compatibles con el sonido 3D, Sony ha incorporado los altavoces en el aparato con sonido envolvente, lo que favorece la inmersión.