Los esteroides anabólicos juegan también un importante papel en la lucha contra enfermedades como el SIDA y en la reconstrucción de tejidos quemados.
Aprovechando todos estos beneficios, son utilizados en medicina deportiva con el objetivo de conseguir que los deportistas logren un mayor rendimiento físico. El consumo de esteroides entre atletas de alta competición es una práctica, para qué lo vamos a negar, habitual y ampliamente extendida.