Música romántica, besos, excitación, caricias. Dos personas se ponen a ello. Pasan minutos. Alguien alcanza el orgasmo, la otra persona no, así que decides continuar, pero en un momento dado, se pierde la erección… Tener problemas para alcanzar el clímax, o directamente no poder alcanzarlo, es algo que también afecta a los hombres. El pasado mes de abril, un equipo de científicos de la Clínica Mayo y la Universidad de Indiana (EEUU), investigó el porqué. El resultado sugiere que, en ocasiones (y al contrario de lo que muchos creen), no todo está en la mente.