1) Nunca le verás perdiendo el tiempo
Si hay algo que todos tenemos en común es que nuestros días duran lo mismo: 24 horas. Este tiempo será más o menos productivo en función de cómo y en qué lo invirtamos. Las personas exitosas siguen una premisa: sacrifican horas de su día en las que podrían estar ociosos para realizar aquellas tareas verdaderamente importantes.

Un triunfador, por ejemplo, preferiría dedicar una hora de su tiempo libre a leer un libro en vez de tumbarse en el sofá y ver el ‘reality’ de turno. La primera opción es siempre más rentable, mientras que la segunda no aportará nada al individuo, más que una pérdida de su valioso tiempo.