Nosotros hemos conseguido un consumo medio de sólo 4 litros cada 100 km sin ser cuidadoso con el acelerador pero a un ritmo que podríamos considerar normal. Podemos contar que, a ritmo “alegre”, hemos medido 6 litros de consumo medio cada 100 km. Se nos antoja posible llegar al consumo declarado por el fabricante, aunque tendremos que ser muy cuidadosos con el acelerador y tener unas condiciones óptimas para lograrlo.