Por descontado queda que nuestros momentos preferidos para realizar esta u otra actividad se ven distorsionados por factores externos como el trabajo. Esto explica por qué las personas que trabajan en una oficina tendrán hábitos sexuales distintos que los que ‘curran’ en casa o por qué las parejas tienen más relaciones a horas tempranas cuando están libres de compromisos, sobre todo en vacaciones.