Ocupamos el 95% de nuestro tiempo en mirarnos a nosotros mismos, y sólo el 5% en detenernos en mirar a los demás. ¡Qué más da el peinado que lleves hoy! o ¡esa pequeña mancha del pantalón! La gente va a lo suyo y ni te mira. Está continuamente pensando en SUS problemas, en SUS alegrías, en SU trabajo o en SU cuerpo. ¿Te da miedo hablar en público? Más de la mitad de las personas NI te escucha, está pensando en SUS cosas.