1. Comienza con aperturas
Hay dos razones esenciales por las cuales cada entrenamiento de pecho debe comenzar con unas aperturas. Primero, el movimiento otorga un buen estiramiento en la fase excéntrica de la repetición y una contracción de calidad en la parte concéntrica, estableciendo esa importante conexión mente-músculo. En segundo lugar, aislarás los pectorales y los bombearás llenos de sangre, preparándolos para el resto del entrenamiento.