Debemos vigilar, puesto que ciertos trastornos como el estrés o el insomnio, o una disminución de una actividad física que se realizaba de forma habitual ralentizan el metabolismo, y por lo tanto se queman calorías de una forma más lenta.
Debemos vigilar, puesto que ciertos trastornos como el estrés o el insomnio, o una disminución de una actividad física que se realizaba de forma habitual ralentizan el metabolismo, y por lo tanto se queman calorías de una forma más lenta.