Es una imagen que todos hemos visto en algún momento sin sospechar que tenía un nombre (mucho menos japonés). La mujer está de pie, apoyada en una pared. El hombre, frente a ella, se apoya con una mano (o dos) en la pared mientas le susurra algo. Hay en esta disposición una mezcla de intimidad y acoso, habida cuenta que, en muchos casos, el hombre es más alto que la mujer y su posición impide que esta pueda escapar. Sin embargo, el último par de años se ha convertido también en un habitual ‘tropo’ más o menos erótico, especialmente en el manga y el anime ‘shojo’, es decir, el destinado a mujeres.