Tras participar en las Olimpiadas de Vancouver 2010, donde quedó 14º y en el Mundial de 2011, donde fue 10º, rompió con el preparador ruso y comenzó a entrenar con el famoso patinador canadiense Brian Orser.
El camino al éxito
Orser, campeón del mundo en 1987 y dos veces subcampeón olímpico en 1984 y 1988 , explicaba en una entrevista con El País cómo fue el día que se conocieron: “Parecía un poco perdido” decía, y agregaba, “Pude ver que era bastante bueno, no fantástico, pero bastante bueno. Y me dije: ‘¡Uau!’. Sabía que estaba mal dirigido”, revelaba.