Básicamente, se trata de estar uno frente a otro. Ya sea de pie o tumbados, la idea es que la pelvis de ella esté un poco por encima y eleve una de sus piernas para rodear la cintura de él. Como ocurría con la anterior, la penetración es un poco complicada por lo que “uno de los dos tendrá que utilizar su mano para guiar el pene dentro”, explica Marin.