1. La cucharita
Marin asegura que, aunque la penetración inicial en esta postura puede ser un poco difícil, “es totalmente factible y vale la pena”. Ambos mirando en la misma dirección, la pelvis de la mujer debe estar algo más arriba, con la cadera inclinada hacia delante y las piernas flexionadas para ayudar a que sea más fácil la penetración.