Los científicos explican que cuando las células grasas sufren este tipo de estrés, pierden su capacidad de almacenar el exceso de calorías. Como resultado, estas calorías se almacenan como grasa alrededor de órganos importantes, como el hígado y el corazón, y esto se asocia con numerosos problemas de salud, como enfermedades cardíacas y diabetes tipo 2.