El detalle más importante de toda velada hyggelig que se respete es la luz. Las velas son imprescindibles y las lámparas, pues, hay que tener en cuenta que a menor luz más hygge. Hay que escoger bombillas de luz cálida, siendo los 1.800 K la potencia ideal. Lo explica Meik Wiking en ‘Hygge. La felicidad en las pequeñas cosas’, un bonito e imprescindible manual del estilo de vida más de moda del momento.
Noma, donde todo empezó, estrena nueva sede
©Jason Loucas
Se puede decir que todo empezó con Noma. Por lo menos, en lo que a la gastronomía se refiere. El encumbramiento del restaurante capitaneado por René Redzepi y ubicado entonces en un almacén del puerto de Copenhague hizo que todos volviéramos la vista (y el paladar) hacia el norte de Europa.
