Otro de los responsables de su gran cambio físico fue el nutricionista Phil Goglia, que debido a la intensidad de sus entrenamientos, le puso una dieta de 4.000 calorías con el objetivo de acelerar su metabolismo. Además, también le dijo que bebiese mucha, mucha agua. Como declaró el propio Pratt a la revista Men´s Fitness, “no paraba de ir al baño a orinar a todas horas, era una pesadilla”.