“Alimentos que favorezcan la reparación muscular”. Verdadero. Cuando un músculo está dañado necesita sustancias que apoyen su regeneración. Alimentos ricos en magnesio, sodio y proteínas como los frutos secos, productos integrales, atún o lácteos favorecen este proceso.
“Hacer más ejercicio”. Falso. Realizar más ejercicio y nuevos entrenamientos cuando el dolor está patente hará que tus acciones sean menos analíticas y que compenses con otros músculos que están menos dañados.