En estos meses anteriores a las primeras nevadas, incluye en tu entreno alguna actividad aeróbica al menos dos veces en semana (jogging, bicicleta, comba, natación…), así tu cuerpo estará mejor preparado para el esfuerzo. Aunque seas un experto, no olvides hacer un mínimo calentamiento previo antes de lanzarte al descenso con tus esquís o tu tabla.