Esforzándonos un poquito más, podemos mantener nuestros glúteos firmes, estaremos dando una gran estabilidad al resto de estructuras óseas.

Beneficios:
- Mejora de la postura por un incremento de la estabilidad de la columna.
- Reducción del dolor de rodillas y espalda.
- Mayor rendimiento deportivo, al ganar potencia en la musculatura glútea.
- Evita el síndrome del cruzado inferior, desgarres musculares, ciatalgias, etc.
¿Cómo?
Pequeños gestos diarios pueden servirnos para ir activando poco a poco la zona glútea. Elimina el ascensor de tu vida y sube las escaleras de dos en dos, siempre con una buena postura. También estarás trabajando tu sistema cardiovascular al subir tus pulsaciones.