Músculos y articulaciones trabajaran a la vez. Trabajar con tu propio peso es trabajar con la globalidad de tu cuerpo. Hay numerosos ejercicios que se pueden realizar para entrenar con el propio peso:
- Ejercicios aeróbicos: ejercicios necesarios para trabajar el sistema respiratorio y cardiovascular. Con este tipo de ejercicios quemaremos calorías y aumentaremos la capacidad respiratoria. Algunos de los ejercicios podrían ser saltar, correr, andar a un ritmo ligero, nadar, ir en bicicleta, hacer un campeonato o peloteo con un amigo a tenis o pádel, hacer series en escaleras, etc.
- Ejercicios anaeróbicos: ejercicios necesarios para fortalecer nuestros músculos. Con este tipo de ejercicios lo que haremos es tonificar cada una de las partes de nuestro cuerpo. Algunos ejemplos de actividades físicas anaeróbicas serían hacer flexiones, abdominales, saltar a la comba, hacer sentadillas, zancadas, etc.
Aquí, lo que realmente importa es que cada persona trabaje con aquella intensidad y dureza con que se sienta cómoda. No podemos forzar al organismo a hacer algo que quizás uno mismo ya sabe que no podrá realizar. Es por eso, que el conocimiento personal del cuerpo es fundamental. Si conocemos a la perfección el comportamiento de nuestro cuerpo sabremos cuándo nos estamos esforzando para lograr un reto o cuándo estamos forzando la máquina y no sabemos como acabará. Cuando trabajamos con nuestro propio peso tenemos numerosas ventajas:
- Puedes entrenar en el lugar y en el momento que más desees.
- Marcas tu mismo tu propio entrenamiento.
- Haces ejercicio el tiempo que consideras oportuno y necesario para tu cuerpo.
- Practicas aquellos ejercicios que son para ti entretenidos y adecuados para tu cuerpo.
Como podemos ver, entrenar con uno mismo es muy satisfactorio y saludable. Si practicas ejercicios con tu propio peso hay que tener ciertas consideraciones que debes de tener en cuenta:
- Calentar el cuerpo antes de empezar cualquier actividad física para no caer en lesiones o roturas.
- Combinar ejercicios cardiovasculares (aeróbicos) con otros ejercicios que te sirvan para tonificar el cuerpo (anaeróbicos).
- Alimentarse e hidratarse correctamente para no tener fatiga ni desfallecimientos.
- Ser conscientes de todas aquellas capacidades físicas que podemos realizar. No forzar al cuerpo a realizar aquellos ejercicios que puedan perjudicarnos.
- Hacer estiramientos justo al finalizar la actividad deportiva para evitar lesiones musculares graves.
- Saber combinar los días de entreno. Por ejemplo tres veces a la semana de forma intercalada.
- La más importante de todas: tener mucha creatividad para hacer ejercicios que motiven tu práctica deportiva continuada.
Si estos ejercicios los puedes hacer acompañado, verás como se hacen mucho más divertidos y llevaderos. Para evitar lesiones las personas que quieran practicar deporte con su propio peso, han de saber trabajar con sus capacidades naturales. No hay que probar nada que nuestro cuerpo no pueda hacer. Cuando trabajamos con uno mismo se trabaja tanto el cuerpo como la mente.