Es conocido por estar infestado de larvas vivas de moscas. Las larvas son introducidas de forma intencionada en el queso, lo que provoca un nivel más alto de fermentación y la rotura de los ácidos grasos. Tras este proceso, el queso se vuelve muy suave y algunas veces casi líquido. Antes de comerlo, muchas personas quitan las larvas, mientras que otros las dejan donde están.