La satisfacción por la plata lograda en los últimos dos años (en que el Celler ocupó el segundo lugar por detrás del danés Noma) dejó paso al sabor inconfundible del oro.
La satisfacción por la plata lograda en los últimos dos años (en que el Celler ocupó el segundo lugar por detrás del danés Noma) dejó paso al sabor inconfundible del oro.