Desde sus inicios, el aceite de oliva se ha considerado un producto polifacético, ya que se ha utilizado para numerosos fines más allá de la alimentación, como la medicina, la higiene o belleza.
Desde sus inicios, el aceite de oliva se ha considerado un producto polifacético, ya que se ha utilizado para numerosos fines más allá de la alimentación, como la medicina, la higiene o belleza.