Una parte del adipostato viene marcada genéticamente, pero la otra puede ser modificada.
La leptina podríamos decir que es la encargada de mandar la información y el hipotálamo de responder, de modo que si el informe de niveles de grasa enviado es muy bajo, la respuesta es el apetito y la consiguiente regulación del metabolismo para no gastar demasiada energía, es decir, se relentiza el mecanismo interno.