Después de la competición. Con el ejercicio has perdido mucha cantidad de líquido, tus depósitos de glucógeno se han acabado para intentar paliar la fatiga en la medida de lo posible y tus fibras musculares se han dañado debido al estrés muscular realizado. Por ello, minutos después de la carrera debes procurar consumir alimentos proteicos junto a carbohidratos de absorción alta. La mezcla perfecta oscila el gramo de carbohidratos por kilogramo de peso frente a los 0,3 gramos de proteínas por cada kilogramo de peso. Ingerirlo antes de que transcurran los primeros 30 minutos después de la carrera favorecerá la asimilación nutricional pues, las enzimas estarán más activas.