El día antes. El día antes de la carrera o partido debes consumir los carbohidratos suficientes como para que los depósitos de glucógeno en el músculo e hígado estén repletos. Tampoco es cuestión de atiborrarte ni de probar hábitos diferentes en las horas previas de la competición. Cualquier problema gastrointestinal puede afectar a tu rendimiento. Procura consumir 8 gramos de carbohidratos por kilogramo de tu peso corporal el día previo, sin realizar grandes abusos la noche anterior.