En esta dieta, las grasas quedan limitadas al mínimo (para evitar la formación del no deseado tejido adiposo que puede llegar a recubrir tus músculos) y, el aporte de proteínas recomendable ronda el 25% diario del total de los alimentos. Se trata de mantener alto el nivel energético y la masa muscular en perfecto estado. ¡Ojo! no es, en absoluto, una dieta para perder peso.