Los carbohidratos son la base de esta dieta que requiere la ingesta mayoritaria de alimentos como los cereales integrales (incluyendo pasta, arroz, pan…) las legumbres, los frutos secos y las frutas. Si quieres seguirla, ten en cuenta que deberás tomar a diario entre 8 y 10 gramos de hidratos por cada kilo de peso corporal para que, así, en tu menú, los carbohidratos supongan un 60% del total de nutrientes ingeridos.