Fatiga, sobreentrenamiento, demasiadas agujetas…sí, puede que poseas un cuerpo notable, pero también hay que saber realizar “descansos activos”, sobre todo cuando llevamos meses añadiendo cargas y más cargas a nuestros músculos. Un “descanso activo” no quiere decir tumbarse en el sofá a comer bolsas de patatas fritas y convertirte, de repente, en una persona sedentaria.