Hace un tiempo os hubiéramos recomendado, sin ningún tipo de duda, el consumo de leche de tipo vegetal, por ejemplo leche de soja, que es de origen vegetal, en vez de leche de vaca, de origen animal. El motivo es que la leche de soja es rica en calcio, fósforo, magnesio y vitaminas del grupo B, y los ácidos grasos que contiene son ácidos grasos omega-3, es decir, no aportan al organismo colesterol del denominado «malo».