Las conclusiones, por lo tanto, son bastante claras. El ayuno intermitente no solo nos permite mejorar nuestra masa muscular y nos ayuda a perder peso. Tiene otros incalculables beneficios a nivel del metabolismo, del cerebro y del envejecimiento. Parece que llega la hora de plantearse un método distinto en lo que a alimentación se refiere, y probar esta práctica en vez de dejarnos guiar por otras dietas de moda.