Otra idea muy arraigada es que si ayunamos llegaremos al catastrófico catabolismo muscular, que como bien explica el nutricionista Víctor Reyes en un artículo para PowerExplosive, “muchos deben pensar que esto del ayuno supone una especie de suicidio muscular”, a lo que añade que “según un estudio no existe degradación muscular severa hasta al menos pasadas 12-16 horas de ayuno”. Así que no, no pensemos que el ayuno se va a llevar por delante toda nuestra masa muscular. Puede que pasen hasta 24 horas para que nuestra masa muscular se vea realmente en peligro, eso sí, no se recomienda sobrepasar ese límite para ver los beneficios.