Los radicales libres son generados naturalmente por nuestro cuerpo, pero pueden multiplicarse por factores de estilo de vida tales como el estrés, la mala alimentación, la contaminación, el tabaquismo y el alcohol. Nuestros cuerpos pueden manejar algunos radicales libres, pero si se forman demasiados puede abrumar a las defensas normales del cuerpo.