Cuando llevamos un tiempo de parón, o bien cuando hemos realizado un ejercicio físico muy intenso, aparecen las temidas agujetas, también conocidas como “dolor muscular de origen retardado” o DOMS por sus siglas en inglés. Es algo completamente natural y no tenemos por qué temerlas, aunque sí pueden llegar a ser muy molestas y dejarnos completamente baldados.