Numerosos estudios han investigado sobre las ventajas e inconvenientes que pueden surgir durante y después de la práctica de ejercicio en ayunas. Lo que te conviene dependerá siempre de cuál sea tu objetivo. Si tu propósito es mejorar el rendimiento deportivo, aumentar la masa muscular y librarte de algunos kilos de grasa que te sobran, no te decantes por hacer deporte en ayunas. ¡Busca otra alternativa! Se ha demostrado que el rendimiento deportivo durante los ejercicios de resistencia disminuye si vas con el estómago vacío.