La ración correcta para cualquiera de estos cereales es, más o menos, un tercio de tazón, que engorda aproximadamente como una rebanada de pan (por la cantidad de carbohidratos). Si has hecho la cuenta mental estarás escandalizado: solemos tomar más o menos dos tazones en cada plato, y eso es como si engulléramos seis rebanadas de pan blanco sin pestañear.