Toda persona que realice entrenamiento físico de alta intensidad, ya sea a nivel profesional o aficionado, puede experimentar un ‘bajón’ inmunológico cuando somete a su cuerpo a un gran estrés (volúmenes e intensidades superiores a los habituales de forma prolongada). A veces ocurre cuando queremos ganar fuerza, volumen, velocidad o cualquier otro aspecto demasiado deprisa, es lo que solemos denominar sobreentrenamiento.