Muchos hombres se sienten cómodos con la manera en la que practican sexo; incluso se consideran buenos y experimentados amantes con cierta soltura y, por qué no, pueden serlo realmente. Sin embargo, conseguir una completa conexión en la cama no es tarea fácil y caer en posturas aprendidas no sólo es rutinario, se puede convertir en algo poco excitante tanto para los dos.