Dado que el vinagre de coco es naturalmente fermentado, supone una buena fuente de probióticos que apoyan una digestión saludable.
Por otro lado hay quien asegura que el vinagre de coco ayuda a estabilizar la presión arterial y los niveles de azúcar en la sangre después de una comida rica en carbohidratos. Diferentes estudios indican que cuanto mayor es el ácido acético en el vinagre u otros alimentos fermentados, mayores son los efectos sobre los azúcares en la sangre.